Este género reúne a los equinos introducidos por los españoles,
los bribris adoptaron el término castellano. El rasgo distintivo es la presencia
de la crín i-tsà̱ kö ta̱’ ‘tiene cabellera’.
Es monotípico. Además, presenta otros rasgos tales como:
- i-dir tâtsi katèke̱ (él-ergativo-objeto-come[imperfecto segundo]) ‘come zacate’
- i-kirë̀ dör bitsî̱ë (tópico de la oración + posposición + atributo + sufijo de intensificación) ‘su cola es muy larga’
- i-kalö̀ dör bitsî̱ (tópico de la oración + posposición + atributo) ‘sus patas son largas’
- i-tsà̱ kö
ta̱’ (él-cabellerera-tiene[forma imperfectiva del verbo ta̱’]) ‘tiene cabellera’
- i-kalâts sha̱lâ̱ ta̱’ (él-dedos-anchos-tiene[forma imperfectiva del verbo ta̱’]) ‘tiene cascos’